Virgen de
Montserrat
Patrona de Cataluña
Lugar: Montserrat, España
Cuenta la leyenda que unos pastores estaban pastando sus ovejas
cerca de Montserrat y descubrieron la imagen de madera en una
cueva, en medio de un misterioso resplandor y cantos angelicales.
Por órdenes del obispo de llevarla a la catedral, comenzó
la procesión, pero no llegó a su destino, ya que
la estatua se empezó a poner increíblemente pesada
y difícil de manejar. Entonces fue depositada en una ermita
cercana, y permaneció allí hasta que se construyó
el actual monasterio benedictino |
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La virgen es de talla románica. El color oscuro de Nuestra.Señora
de Montserrat se atribuye al humo de innumerables velas y lámparas
que por siglos se han encendido ante la imagen día y noche.
Por esto la llaman por cariño
Descripción de la Imagen
La santa imagen, tallada en madera, es un buen ejemplo del arte
románico. La estatua está sentada y mide 95 cm.,
un poco más de tres pies de altura. De acuerdo con el estilo
románico, la figura es delgada, de cara alargada y delicada
expresión. Una corona descansa sobre la cabeza de la Virgen
y otra adorna la cabeza del Niño Jesús, que está
sentado en sus piernas. Tiene un cojín que le sirve de
banquillo o taburete para los pies y ella está sentada
en un banquillo de patas grandes, con adornos en forma de cono.
El vestido consiste en una túnica y un manto de diseño
dorado y sencillo. La cabeza de la Virgen la cubre un velo que
va debajo de la corona y cae ligeramente sobre los hombros. Este
velo también es dorado, pero lo realzan diseños
geométricos de estrellas, cuadrados y rayas, acentuadas
con sombras tenues. La mano derecha de la Virgen sostiene una
esfera, mientras la izquierda se extiende hacia adelante con un
gesto gracioso. El Niño Jesús está vestido
de modo similar, por su puesto, con excepción del velo.
Tiene la mano derecha levantada, dando la bendición, y
la izquierda sostiene un objeto descrito como un cono de pino.
Casi toda la estatua es dorada, excepto la cara y las manos
de la Virgen, y la cara, las manos y los pies del Niño.
Estas partes tienen un color entre negro y castaño. A diferencia
de muchas estatuas antiguas que son negras, debido a la naturaleza
de la madera o a los efectos de la pintura original, el color
oscuro de Ntra. Sra. de Montserrat se le atribuye a las innumerables
velas y lámparas que se han encendido ante la imagen día
y noche.
Con el transcurso del tiempo el humo se ha ido introduciendo
en la figura, ennegreciéndola gradualmente. Por esto la
llaman por cariño La Morenita. En virtud de esta coloración,
la Virgen está catalogada entre las Vírgenes Negras,
y la estatua goza de gran estima como un tesoro religioso y por
su valor artístico.
Origen
No se sabe nada acerca del origen de la estatua, aunque cuenta
la leyenda que unos pastores estaban pastando sus ovejas cerca
de Montserrat y descubrieron la imagen de madera en una cueva,
en medio de un misterioso resplandor y cantos angelicales. Por
órdenes del obispo de llevarla a la catedral, comenzó
la procesión, pero no llegó a su destino, ya que
la estatua se empezó a poner increíblemente pesada
y difícil de manejar. Entonces fue depositada en una ermita
cercana, y permaneció allí hasta que se construyó
el monasterio de hoy en día.
Esta leyenda no se ha podido confirmar. También se cree
que los primeros monjes del lugar consiguieron una estatua que
fuera de acuerdo con la iglesia románica original. Se cree
que dicha estatua es la misma que ahora se venera y que fue puesta
cerca del retablo o contra una pared, ya que lo negro de la estatua
no está cuidadosamente distribuido.
La estatua está ubicada en lo alto de la pared de una
alcoba que queda detrás del altar principal. Directamente
detrás de esta alcoba y de la estatua se encuentra un cuarto
grande, llamado el Camarín de la Virgen. Este camarín
puede acomodar a un grupo grande de personas, y desde ahí
se puede rezar junto al trono de la Stma. Madre. A este cuarto
se llega subiendo una monumental escalera de mármol, decorada
con entalladuras y mosaicos.
Visitada por los santos.
Entre los santos que visitaron el lugar venerado se encuentran
S. Pedro Nolasco, S. Raymundo de Peñafort, S. Vicente Ferrer,
S. Francisco de Borja, S. Luis Gonzaga, S. José de Calasanz,
S. Antonio María Claret y S. Ignacio de Loyola, que, siendo
aún caballero, se confesó con uno de los monjes
y pasó una noche orando ante la imagen de la Virgen. A
unas cuantas millas queda Manresa, un santuario de peregrinación
para la Compañía de Jesús, la orden Jesuita
fundada por San Ignacio, pues encierra la cueva en donde el Santo
se retiró del mundo y escribió sus Ejercicios Espirituales.
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